Estas medidas podrían llevar a descensos en la rentabilidad del sistema productivo, por posibles reducciones en crecimiento y aumentos en los costos de producción, a menos que se encuentren alternativas seguras y efectivas para neutralizar esta problemática.
En modo general, la población mundial día a día es mucho más exigente en cuanto a calidad e inocuidad de los alimentos, prefiriendo principalmente aquellos productos naturales y libres de compuestos de síntesis química. La calidad y seguridad de un alimento de origen animal se fundamenta en el conocimiento de los procesos nutritivos y de manejo en los que se basa su producción, y también intervienen otros aspectos como el bienestar de los animales y la protección del medio ambiente.
Los cambios en la perspectiva del consumidor, en cuanto a su salud y a una mayor conciencia ambiental, aunados a las experiencias de los productores, debido al uso excesivo de pesticidas y costos de los mismos, han venido promoviendo el cambio hacia sistemas de producción más limpios e incluso organicos.